Castillo de Santa Catalina, Jaén.

Ejerció un papel clave durante las contiendas entre musulmanes y cristianos, pero, además, el Castillo de Santa Catalina tuvo también especial protagonismo durante la Guerra de la Independencia. Desde su privilegiado emplazamiento se pueden contemplar unas vistas únicas de gran parte de la provincia, de la ciudad de Jaén y, especialmente, de su Catedral.

Castillo de Vilches.

Edificado en la cumbre del cerro al que da nombre, desde el castillo de Vilches el viajero puede disfrutar de unas impresionantes vistas de los valles del Guadalén y del Guarrizas, en la zona de contacto entre Sierra Morena al Norte y el Valle del Guadalquivir al Sur.